¿Qué es la metodología Design Thinking y por qué es útil?

Las marcas de hoy siempre están en constante innovación por eso deben buscar alternativas que los logren acercar a satisfacer las necesidades de los consumidores. ¡Aquí entra el Design Thinking!

Y te preguntarás. ¿Qué es el Design Thinking?

El Design Thinking en español se traduce como pensamiento de diseño. ¿Por qué? Pues es un proceso para resolver problemas priorizando las necesidades del consumidor por encima de todo. Se basa en la observación con empatía de cómo las personas interactúan con su entorno.

Por lo anterior se emplea un enfoque interactivo y práctico para crear soluciones innovadoras.

Es útil porque hace pruebas de cómo los consumidores se relacionan de forma real con un producto o servicio… En lugar de como otra persona o una organización piensa que lo harán.

Entonces al estar centrados en el ser humano los diseñadores observan cómo la gente utiliza un producto o servicio. ¿Para qué? Para continuar perfeccionándose y así mejorar la experiencia del consumidor.

En consecuencia en un proceso lineal de identificación de un problema y posterior lluvia de ideas de soluciones. ¡Es un medio para llegar a una única solución como una forma de evolucionar el pensamiento y responder a las necesidades del consumidor!

Definición de Design Thinking

¡Vamos a una definición más específica! Ya sabes que el pensamiento de diseño tiene un núcleo centrado en el ser humano.

Es aquel que anima a las marcas a centrarse en las personas para las que crean; lo que conduce a mejores productos así como servicios o procesos internos. Cuando te sientas a crear una solución para una necesidad empresarial la primera pregunta debería ser siempre. ¿Cuál es la necesidad humana que hay detrás?

Al emplear el Design Thinking se reúne lo que es deseable desde el punto de vista humano con lo que es factible en la parte tecnológica y viable en lo económico. También permite a quienes no están formados como diseñadores utilizar herramientas creativas para abordar una amplia gama de retos.

El proceso comienza con la adopción de medidas y la comprensión de las preguntas correctas.

Es decir, se trata de adoptar sencillos cambios de mentalidad y abordar los problemas desde una nueva dirección. ¿Lo has empleado alguna vez?

¿Para qué sirve el Design Thinking y quienes los usan?

Es importante que sepas para qué sirve el Design Thinking y la respuesta es que el pensamiento de diseño puede ayudar a tu equipo u organización en:

  • Entender mejor las necesidades insatisfechas de las personas para las que estás creando.
  • Reducir el riesgo asociado al lanzamiento de nuevas ideas, productos o servicios.
  • Generar soluciones revolucionarias no sólo incrementales.
  • Aprender e iterar más rápido.

Así pues, el pensamiento de diseño es aplicable cualquiera que sea tu marca o empresa. ¡Puede ayudarte a desarrollar soluciones innovadoras basadas en las necesidades de tus clientes!

¿Cómo funciona el Design Thinking?

Design Thinking es el nombre de un proceso formal de innovación utilizado por muchas organizaciones líderes como P&G o Bayer. ¡Y muchas otras más!

Sus procesos están siendo adoptados por los departamentos de investigación o desarrollo y gestión de productos de muchas empresas de todo el mundo.

Cuando se hace bien el pensamiento de diseño te ayudará a entender la mentalidad y las necesidades de las personas para las que estás creando. Dicho de otra forma, te ayuda a sacar a la luz oportunidades basadas en estas necesidades y a llevarle a soluciones nuevas e innovadoras.

Su principio es evaluar todas las ideas e identificar puntos de quiebre. Lo anterior comenzando con experimentos rápidos y de baja fidelidad que proporcionan aprendizaje e incrementa la fidelidad.

Así que como método para resolver problemas complejos el Design Thinking ayuda a las organizaciones a discernir las necesidades insatisfechas y a crear valor a partir de estos conocimientos.

Fases del Design Thinking

El pensamiento de diseño sigue un marco de cinco etapas:

  1. Empatizar: En esta primera etapa el diseñador observa a los consumidores para comprender mejor cómo interactúan con un producto o problema o cómo les afecta. Las observaciones deben realizarse con empatía (lo que significa no juzgar y no transmitir nociones preconcebidas de lo que necesita el consumidor) ¡A partir de ahí es más fácil entender la necesidad humana para la que se está diseñando!
  2. Definir: En esta segunda fase se reúnen las observaciones de la primera etapa para definir el problema que se intenta resolver. Piensa en las dificultades con las que se topan tus consumidores y en lo que has deducido de cómo les afecta el problema. Una vez que sintetices tus conclusiones podrás definir el problema al que se enfrentan.
  3. Idear: El siguiente paso es realizar una lluvia de ideas sobre cómo resolver el problema que has identificado. Lo importante es generar ideas diferentes. ¡Al final de este proceso tendrás unas cuantas ideas con las que avanzar!
  4. Prototipo: Esta es la etapa que convierte las ideas en una solución real. Los prototipos no pretenden ser perfectos.  El objetivo de un prototipo es salir con una versión concreta de la idea para ver cómo la aceptan los consumidores.
  5. Prueba: Una vez que se da una solución prototipada a los consumidores hay que observar cómo interactúan con ella. Esta etapa de prueba es la que permite recoger las opiniones sobre el trabajo realizado.

En definitiva, al analizar todas las fases del Design Thinking te habrás dado cuenta de que es un proceso iterativo o no lineal. ¡Debes estar abierto a cualquier posibilidad de reevaluar!

Beneficios del Design Thinking para las organizaciones

Ahora que sabes que es la metodología Design Thinking debes conocer todos los beneficios que se le atribuyen. En primera instancia el pensamiento de diseño te permite crear un valor duradero para los consumidores. El proceso es útil porque:

  • Tiene como objetivo resolver una necesidad humana concreta: Utilizando un enfoque observacional y centrado en el ser humano puedes descubrir puntos débiles en el consumidor en los que no habías pensado antes. Por lo tanto quizás de estos puntos el mismo consumidor puede no ser consciente. Entonces el uso de la técnica Design Thinking te puede aportar soluciones a esos puntos una vez identificados.
  • Aborda problemas ambiguos o difíciles de definir: Los consumidores a menudo no saben qué problema tienen que resolver o no pueden verbalizar. Sin embargo, si observas con cuidado se pueden identificar los problemas basándose en lo que se ve en el comportamiento real del consumidor en lugar de limitarse a trabajar a partir de tus ideas sobre éstos.
  • Conduce a soluciones más innovadoras: Los seres humanos no son capaces de imaginar cosas que no se creen posibles lo que les impide pedir cosas que aún no existen. El Design Thinking puede ayudar a sacar a la luz algunos de estos puntos desconocidos que de otro modo nunca se habrían conocido. El uso de un enfoque iterativo para abordar estos problemas suele dar lugar a soluciones innovadoras no evidentes.  
  • Hace que las cosas funcionen de manera efectiva: En lugar de investigar un problema durante mucho tiempo sin idear un resultado se favorece la creación de prototipos y luego la realización de pruebas para comprobar su eficacia.

Y eso es todo lo que tenemos que contarte sobre el Design Thinking. ¿Te pareció útil esta información? ¡Entonces compártela con tus amigos!

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